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El calafate, la instructora de parapente


Junto a tres amigos, tomamos el automóvil de uno de ellos y nos lanzamos en dirección al sur de nuestro país, siendo oriundos de Buenos Aires, nuestro objetivo era llegar a Tierra del Fuego, pero por distintos motivos no pudimos llegar tan lejos, al mismo tiempo que la decepción por no poder llegar a nuestro destino nos embargaba, para mí el desvío resultó mas que gratificante….
Al llegar a un punto en Chubut por la ruta que tomamos después de pasar la ciudad de Bahía Blanca, nuestro auto tuvo problemas mayores que requerían sí o sí de una buena estadía en un taller mecánico especializado, por lo que abandonamos dicha ruta y tomamos otra camino a la Cordillera, esto nos llevó a un pintoresco y hermoso pueblo conocido como El Calafate, distante apenas unos 20 km del majestuoso glaciar Perito Moreno, el cuál tuvimos el gran gusto de conocer.
Fue en este increíble pueblo donde tuvimos que quedarnos a la fuerza durante una semana y media a la espera de que nuestro medio de transporte fuera reparado, entonces aprovechamos y nos propusimos realizar diversas excursiones e intentar algunos deportes extremos, es así que averiguando por las agencias del lugar, llegamos recomendados por varios lugareños, a una llamada Hue Malen, donde nos atendió gentilmente una
¨ secretaria ´ que nos explicó muy bien todas las posibilidades y los precios de cada actividad.
Mientras charlábamos y le hacíamos diversas preguntas, esta agradabilísima ´ secretaria ´, no dejaba de mirarme sin disimulo, con una leve sonrisita picarona en la comisura de sus labios, hasta cuando eran mis amigos quienes le hacían la pregunta ella los miraba dos segundos y enseguida volvía su mirada permanentemente sobre mí.
Yo me sentía halagado por el hecho de que una bellísima mujer, estuviera demostrando un interés tan abierto en mí, pero a la vez un tanto acalorado por la presencia de mis amigos y sus seguras bromas al salir de allí…
Esta ´ secretaria ´ era muy bonita de cara, con facciones bien definidas pero a la vez sutiles y hermosamente enmarcadas por un cabello rubio como el oro que le caía hasta un poco más abajo de los hombros, sus ojos de color miel eran realmente embriagadores, de esos que te podés quedar mirando embobado una hora seguida, hablaba con un tono que para mí ya era música, y más todavía notando su interés por mí…

El calafate, la instructora de parapente

Su altura aproximada era de 1.70, contextura bastante delgada, pero con unos hermosos pechos que le abultaban en su polera, no se veían muy grandes pero sí lo suficiente para encuadrar dentro de las proporciones de ese hermoso cuerpo, usaba unos jeans algo sueltos que no dejaban entrever casi la forma de su cola, ya que no se le ceñian al cuerpo…
Finalmente, dos de mis amigos se decidieron por hacer trekking sobre el glaciar y mi otro amigo y yo, por lanzarnos en parapente pero desde una pequeña avioneta, esto lo aclaro porque se que hay otras modalidades de parapente como remontarse desde el suelo mismo, con lancha o al estilo del ala delta tirándote de una colina o pendiente.
Debíamos presentarnos al día siguiente en un pequeño campo, donde esta empresa turística tenía su avioneta y demás pertrechos útiles para la aventura que habíamos escogido.
A eso de las nueve de la mañana nos presentamos allí y nos recibió un tipo moreno y alto que se presentó como el instructor de parapente y nos explicó que cada uno de nosotros, por ser el vuelo de bautismo, debía ir en su parapente acompañado de un instructor, agarrado con arneses detrás nuestro.
Firmados los papeles donde decíamos ser responsables de nuestras acciones y no sufrir ninguna afección cardíaca nos aprestamos hacia donde se encontraba la avioneta con nuestros trajes de vuelo correspondientes.
Grande fue mi sorpresa, ya que, cuando estabamos poniéndonos los trajes de vuelo sobre nuestras ropas, apareció el instructor que me tocaría en suerte a mí, y adivinen quien era?….ja ja, pues no era otra que la hermosa ´ secretaria ´, que nos saludó y me sonrió atractivamente, ella encaró directamente hacia donde yo estaba, estuvimos charlando un momento y por lo visto, ni se había cruzado por su cabeza la posibilidad de ser la instructora de mi amigo.
Subimos a la pequeña y a primera vista, nada segura avioneta, Cecilia ( así se llamaba mi instructora ) al lado mío y en los asientos que se encontraban frente a nosotros, mi amigo Diego y Mario, su instructor.

El calafate, la instructora de parapente


Volábamos a una altura media, nos paramos, Cecilia se puso detrás mío y así nos pasamos los arneses que nos unían a ambos con el paracaídas-parapente, Diego hacía lo mismo con su intructor, una vez preparados, pasaron dos o tres minutos y ante una señal del piloto, nos aprestamos a lanzarnos por la puerta que se encontraba ya abierta, pasado un minuto mas o menos, el piloto dió otra señal y nos lanzamos los cuatro al aire, primero Diego y Mario y luego Cecilia y yo, la sensación era maravillosa, aunque hubiera prestado más atención a nuestro planeo en sí, si no hubiera estado cuerpo a cuerpo con esta bella mujer.
Recuerdo que descendimos unos treinta segundos, entonces, se desplegó nuestro parapente y unos 40 metros a nuestra derecha, también el de Diego, eso amortiguó nuestra caída y dió comienzo a un agradable y tranquilo planeo, Cecilia tiraba de las cuerdas de dirección con maestría, llevándonos hacia donde queríamos todo el tiempo.
En un momento, Cecilia me preguntó si me encontraba bien y si hasta allí no había problema, le contesté que no y que lo estaba disfrutando, a lo que ella me dijo;
´ Quiero hacerte disfrutar en grande ´
A lo que respondí;
´ Como ?, a que te referís ? ´
Acto seguido, me dice al oído;
¨ Quiero decir que espero que disfrutes mucho el paisaje y este vuelo maravilloso ´
Y sin mediar otra palabra, dejó sus labios pegados a mi oreja, pero en determinado momento me dió un tierno mordisco en una de ellas….sentía su cuerpo super pegado detrás mío y no pude evitar una rápida erección, enseguida me dijo;
´En la agencia te miraba y me sonreía porque es increíble como me hacés acordar a un ex novio que dejé en Buenos Aires para venirme a vivir acá´
Yo pensé; eso puede tener su lado provechoso o ser un desastre, porque si con este tipo le fué mal, por ahí yo le recuerdo cosas malas.
Pero su sonrisa al mirarme no podía traer nada malo….
Entonces le dije;
´Ah si?, me parezco mucho a el?
´No tanto, tenés un aire, los ojos, la nariz, no mucho más, pero esas cosas en vos, hacen que me gustes más….´
¨No sé si te habrás dado cuenta, pero vos me gustás mucho también´
´Y, algo babosito te noté cuando me mirabas, ja ja, sabes que?, creo que me gustas bastante más que mi ex y algo más que mi marido actual ´´
´´ Estás casada???, ufff!, eso es un obstáculo a mis ilusiones ´´
´´ Sip, estoy casada con el instructor de tu compañero, ja ja´´
´´ Entonces tendría que olvidarme de vos, no? ´´
´´ Estás loco?, te dije que me gustás algo más que mi marido….´´
´´ Guauuuu que declaración mujer!!! ´´
Concluida esta charla, y aprovechando que estabamos en el aire, mis ratones volaban junto a mí imaginándome a esa hermosura en la cama conmigo, ya que por lo que habíamos hablado, seguramente no tendría que hacer mucho más para que sea mía…
En la situación en que estabamos, no podía darme vuelta para tratar de besarla o tocarla, por lo tanto, le dije;
´Bueno, cuando bajemos, seguimos nuestra charla, ahora quiero disfrutar esto a pleno, pero después no te me vayas a escapar´
Estuvimos planeando unos 20 minutos más, hablando solo de trivialidades, transcurrido ese lapso, me anunció;
´Bueno Cris ( muy cariñosa ) se terminó el paseo, tenemos que bajar, a lo que comenzó a maniobrar nuevamente con las cuerdas y fuímos descendiendo lentamente hacia el campo del que habíamos partido con la avioneta.
Una vez en tierra, Diego y yo nos despedimos de nuestros instructores, pero cuando nos íbamos recordé que no habíamos quedado en nada firme con Cecilia, por lo que decidí regresar sobre mis pasos, llamarla y disimuladamente decirle;
´ Disculpame, podemos encontrarnos hoy después de que te desocupes ?´
´Si, no hay problema, tenemos un vuelo más, a eso de las 19 hs estoy libre, voy a casa, me ducho y me cambio, mi marido después del vuelo siguiente se va de pesca por un par de días con sus amigos, así que si te parece bien, podríamos encontrarnos en la puerta de la agencia a eso de las 20.30 hs….´
Le dije;
´20.30, ahí estaré´
Nos despedimos con un beso en la mejilla y corriendo alcancé a Diego que había seguido caminando.
Hablamos algunas pavadas en el camino comentando lo bueno que estuvo el vuelo, que espectaculares paisajes se observan desde allá arriba y todo eso.
Cuando llegamos al hotel, nos encontramos con Marcelo y Claudio ( nuestros otros dos amiguetes ) que habían regresado hacía 15 minutos de su trekking, nos contaron los pormenores de su aventura y luego Diego les contó que yo había volado apretujado con Cecilia mientras el iba todo el tiempo apoyado por el señor instructor, empezaron a cargarme con las estúpidas bromas de siempre y les conté que esa noche no podía salir con ellos porque me tenía que encontrar con mi instructora para que me dé un refuerzo de la lección aprendida, y vaya si me lo dio, podría decirse que me enseño varias lecciones más….Ante esta novedad, más bromas y luego felicitaciones por haber logrado al menos una oportunidad con semejante bombón y las consabidas preguntas acerca de si pensaba meterle los cuernos a Daniela ( mi novia de ese entonces ), les expliqué que no sabía que pasaría, pero que de seguro, no dejaría escapar ni la más mínima oportunidad de irme a la cama con mi impresionante instructora…
Luego de todas las jodas y repreguntas de mis amigos, conseguí ir a bañarme no sin antes prometer que al día siguiente les relataría los pormenores de aquel encuentro.
Me duché, traté de ponerme lo mejorcito de la ropa que había llevado, llamé a Bs.As, hablé con mis viejos, luego con Daniela un buen rato pintándome en todo momento como un niño más buenito que el perro Lassie, concluida la comunicación bajé con Claudio a matar el tiempo en el lobby del hotel tomando un café, estuvimos hablando y bromeando hasta eso de las 20 hs cuando le anuncié que debía partir en busca de Cecilia.
Salí caminando lentamente y parando en algunas vidrieras de negocios que me interesaron, ya que la agencia quedaba a unas 15 cuadras, cuando llegué eran mas o menos las 20.20 hs, así que esperé un rato y unos minutos antes de y media, vi a Cecilia doblar la esquina, iba sencilla pero realmente deslumbrante, su cabello rubio hecho un rodete detrás de su cabeza, atravesado por dos palillos, llevaba un polera de lana fina color beige y unos jeans gastados azules con unas botitas negras, radiante, increíble para mí…
Me dice;
´Hola lindo ( estará loca o su visión no será ideal? ), sabes que aunque te cueste creerlo, estas horas que pasaron, te extrañé? ´
´ Que bueno, no esperaba que me dijeras algo así, pero bienvenido sea, yo estaba ansioso por verte, y ahora que te veo, no creo que mis palabras alcancen para describir todo lo bella que estás…´
´ Ja ja, gracias por el cumplido, vos estás también muy lindo, vamos? ´
Acto seguido, me tomó de la mano y nos fuimos a un café pub del que ella era habitué y en el cuál yo no había reparado antes, un lugar muy íntimo y muy acogedor, pedimos un par de sandwichs tostados y un capuccino cada uno y allí nos dedicamos a conocernos mejor, en resumen, nos contamos nuestras respectivas historias, nuestros deseos de vida, etc.
Cuando terminé de contarle todo lo mío, me miró y sonriendo dulcemente me dijo;
´ Sabes que me gustas más a cada momento?, cada cosa que me contás hace que me den más y más ganas de besarte….´
´´ No vas a tener problemas de que le vayan con chismes a tu marido si hacemos algo acá? ´´
´´ No, no creo, no vinimos nunca acá y no nos conocemos con la gente de este pub ´´
Me pareció raro por lo chico de aquel pueblo, pero bueno, si ella lo decía….
Sin mediar otra palabra, acerqué mi boca a la suya y la besé con pasión, nuestras lenguas se enredaron en un profundo y largo beso, mordí tiernamente esos carnosos labios que me habían vuelto loco desde un principio…
En ese momento Cecilia me dijo;
´ Pedimos la cuenta? ´
´ Bueno, y como propones que continúe nuestra cita? ´
´ Podemos ir a mi casa a ver una película y tomar algo ´
´ Mozooooooo!, la cuenta por favorrrr!!!!!
Pagué y fuimos caminando hasta su casa que quedaba a pocas manzanas de allí, era una cabaña hermosa y acogedora con un estilo rústico que combinaba la piedra y la madera, ni bien franqueamos la puerta, nos encontramos en una espaciosa y cálida sala de estar, con unos sillones a la vista muy confortables sobre una alfombra de pelo largo muy tentadora…
Le pedí permiso para pasar al baño, al volver ella se había quitado la polera y lucía una camisa un tanto abierta que dejaba entrever la línea de sus sensuales senos, había dispuesto sobre una mesita ratona dos copas y una botella de un excelente vino, me saqué el pullover que llevaba puesto, ya que en aquella estancia hacía bastante calor, luego me senté a su lado en el sofá, serví un poco de vino para ambos y brindamos por nuestro encuentro que si hasta allí había sido bueno, no podía yo imaginar cuanto mejor se iba a poner, seguido al brindis empezamos a besarnos con mayor pasión que antes, mi lengua recorría toda su boca, sin obviar un milímetro de ella, le mojaba los labios y ella se dejaba hacer como embobada y de vez en cuando ponía su lengua en actividad y no lograba otra cosa que excitarme cada vez más, la deseaba como nunca había deseado a nadie.
En cuanto terminamos aquel infartante beso, comencé a desprender lentamente los botones de su camisa comprobando a cada momento que esa mujer me enloquecía y me gustaba más y más, desprendí toda su camisa y ví un piercing plateado con una delicada piedra en su ombligo, besé todo su estómago y fuí subiendo hasta llegar a sus tetas divinas, le pasé una mano por detrás y desabroché su soutien, cuando lo retiré, creí estar ante los mejores pechos del mundo, un tamaño mediano, firmes y erguidos, con unos pezones grandes, duros y oscuros, me dediqué a sobarlos y mamarlos con ansias mientras ella gemía suavemente y revolvía mis cabellos, así, ella todavía con la camisa puesta pero sin su blanco brassier, bajé repentinamente y con los dientes abrí de un tirón los botones de su jean que se desprendieron fácilmente, casi sin ofrecer resistencia, apoyando sus manos sobre el sillón, levantó su cola, entonces bajé su jean hasta las rodillas para luego de liberar sus pies de las botitas, quitárselo del todo, cuando quedó solo con sus bragas y la camisa completamente abierta mostrando sus pechos, me detuve un instante a observarla, era realmente bella, pero con esta expresión de deseo que mostraba su cara, creía ser capaz de cualquier cosa por esta mujer, hasta dejaría todo y me vendría a vivir al sur por ella….
Procedí a quitarle su diminuta bombachita, lo que me mostró un pubis hermoso y rubio, al tocar esa vagina pequeña y deseosa, la sentí ya completamente empapada, comencé a recorrer los labios marcándolos una y otra vez con mis dedos, busqué su clítoris y lo encontré enseguida, en cuanto toqué durante unos segundos aquel punto ella soltó un suspiro profundo y alargado y me dijo;
´ Ahhhhhh! si mi amorrrrr!!!, me hiciste acabar bebé, así de loca estaba por que me toques…´
Entonces ella comenzó a tironear hacia arriba de mi remera hasta que me la quitó, yo me desabroche el cinturón y el pantalón, Cecilia me bajó el jean junto al slip y con toda urgencia comenzó a pajear mi caliente y deseosa pija, yo volaba ya que la movía con extraordinaria maestría, con el índice y el pulgar me masajeaba el capullo y con los otros dedos continuaba el movimiento arriba y abajo, mientras ella hacía esto, yo tocaba y pellizcaba sus grandiosas tetas, me ponía saliva en los dedos y la refregaba por sus erectos pezones y por sus granuladas y atractivas areolas, al mismo tiempo, buscaba su boca y nos dábamos unos besos bien húmedos, bien calientes, por momentos me agachaba un poco para besar y morder sus pechos, hacer todo esto a la vez, me eleva terriblemente, me excito muchísimo, y por lo visto, ella estaba en iguales condiciones, ya que se prestaba a todo este jugueteo magnificamente.
De pronto, paró de mover mi verga, se sentó en el sillón y mirándome a los ojos, comenzó a tragarse mi pija lentamente, centímetro a centímetro, esa visión me erizaba la piel, ya que no dejaba de mirarme a los ojos en ningún momento mientras continuaba dándome una mamada histórica, me chupó durante largos minutos, al instante la invité a recostarse en el sofá y dejando mi pija en su boca busqué su concha hermosa con mi lengua, por lo que empezamos un furioso 69, dándonos ambos un placer infernal, yo no dejaba un instante de mover mi lengua dentro de aquél hermoso agujero, mordía sus labios y su clítoris continua pero suavemente, introducía mi lengua en su vulva como cogiéndola con ella, hasta que en un instante más empezó una suave convulsión en su cuerpo y acabó con mi lengua adentro de su conchita, que se llenó de fluidos deliciosos que por nada del mundo hubiera dejado de chupar, la besé desesperadamente un poco más, me incorporé y poniendonos uno encima del otro en el sillón, nos besamos como enajenados, no existía en ese momento nadie ni nada en el mundo que pudiera sacarnos de nuestra mutua y hermosa locura, puse mi verga sobre los labios de su vagina y en cuestión de segundos, me engulló por completo, la sentía gustosamente apretada alrededor de mi pija, pero estaba tan hiper lubricada, que le había entrado como si nada.
Me dediqué a bombearla duro y parejo, parando a cada momento a manosear y chupar sus tetas, la besaba con fuerza y deseo y seguía metiendo y sacando mi pija de aquella concha que me desesperaba, de a ratos tomaba fuertemente su sedoso y rubio cabello por detrás de su nuca y la cogía con todo lo que tenía, cuando la tomé así del cabello por primera vez, me dijo;
´ Eso, así, así, para que veas que soy tu puta y que quiero ser solo tuya ´
Esto me puso a mil, mas caliente de lo que ya estaba, pensaba que sin duda intentaría algo más duradero con aquella hermosura y no me importaría nada más….
Cogimos de esta forma como locos un poquito más y luego parándome le dije;
´ Por favor putita hermosa, date vuelta y tomate del respaldo ´
Ella accedió, por lo que se tomó del respaldo del sofá, su culo quedó perfectamente a la altura de mi verga, la tomé por la cintura y la clavé nuevamente en su conchita apoyandome en su hermoso culo que recién ahora podía apreciar en detalle, era realmente precioso, no era grande, pero si redondo y duro, una belleza de manzanita…..
Continué bombeándola por detrás pero metido en su conchita, cada tanto me decía;
´ Tiráme del pelo, quiero ser tu puta y sentirme solo tu puta, dale ´
La tomé entonces del cabello y seguí follándola como loco, en un rato más ella estalló en un brutal orgasmo, justo antes de que yo llegara al mío, le anuncié;
´ Amor, estoy por terminar, te lo echo adentro? ´
´ No, por favor, no estoy tomando la píldora, vení pajeate y llenáme las tetas con tu leche´
Sin siquiera tardar un segundo desde que lo dijo, le saqué la poronga chorreando sus jugos vaginales y comencé a pajearme frenéticamente rozando sus tetas y su cara, apretando sus pezones y metiendo un dedo en su conchita, cuando pasaba la verga cerca de su cara, ella abría la boca y le pasaba la lengua limpiándola de sus fluídos, en cuanto estuve a punto, acerqué la pija a sus tetas y se las embadurné con abundante leche caliente, tanta como nunca había eyaculado, el porque se encontraba en que, en ese momento hacía casi un mes que no tenía relaciones sexuales ni acababa de otra manera...
Sus tetas deliciosas, parte de su estómago y de su barbilla estaban ahora llenas de semen, ella tomó una gotita de su barbilla con un dedo y se la pasó por los labios diciendome que le encantaba mi leche, que el próximo polvo se lo quería tragar íntegro porque nunca le había gustado la lefa hasta que probó la mía….
Nos quedamos recostados descansando en el sillón, pasados unos diez minutos de no hacer más que besarnos y mimarnos me dijo;
´ Vamos a seguirla en la habitación, si?, tengo una sorpresa para vos ´
Se puso de pie y tomándome de la mano, me guió hasta su recámara, donde retomamos el frenético impulso del principio y comenzamos a besarnos y mordernos desesperadamente, yo le metía mano por doquier y ella estaba que explotaba de la excitación, la tiré en la cama y me puse encima de ella, cuando me dijo;
´ Esperá, acá viene la sorpresa ´
Abrió el segundo cajón de una amplia y lustrosa cajonera, revolvió y rebuscó un poco, hasta que encontró un consolador un poquitín más grande que mi verga, al ver mi cara me susurro;
´ Hey, tranquilo, es para mí, no para vos, ja ja ´
Se tendió sobre la cama, me apartó para que la mire y metió un poco el aparato en su boca, tan solo para mojarlo y luego lo apoyo contra su hermosa raja, de a poco, lo fué intoduciendo hasta que desapareció dentro de ella casi por completo, entonces pensé;
´ Esta era la sorpresa?, no es poco, pero… ´
Cuando estuvo un buen rato metiendo y sacando aquel aparatejo de su ahora enrojecida conchita me llamó a su lado y me dijo;
´ Esta es la sorpresa, quiero confesarte que tengo mi colita completamente virgen, jamás accedí a entregársela ni siquiera a mi marido porque no sentí que fuera necesario
pero creo que la conservé para alguien como vos, nunca tuve reales deseos de entregársela a nadie, pero ahora sí, sin ninguna duda…es más, no se si esta es la situación propicia, pero creo que me estoy enamorando…´
Le dije que yo también creía estar enamorándome de ella y que me sentía completamente halagado por las palabras que acababan de abandonar sus labios para clavarse en mi corazón y sin dudas en mi cabeza, que ya maquinaba a mil la posibilidad de desvirgar aquél hermoso culito y hacerla completamente mía.
Como ella no tenía experiencia en aquellos menesteres, me pregunto como hacíamos, si se la iba a clavar en seco y ese tipo de dudas, la tranquilicé y le expliqué que debíamos lubricar bien su agujerito para hacer posible la penetración, en seguida me levanté de la cama y preguntándole si tenía vaselina líquida, me dirijí a buscarla a la cocina, y allí estaba en el estante que ella me indicó, la llevé a la habitación, muriéndome de ganas, pero no por ello menos caballero le pregunté;
´ Estás segura de querer hacerlo por ahí?, mirá que te va a doler un poco hasta que te acostumbres…´
´ No lo dudé ni un momento, tengo un poco de miedo pero quiero entregártela como algo especial, quiero que mi cola sea tuya y que disfrutes con ella. ´
´ Vaya si la voy a disfrutar, tenés un culo sensacional, tu cuerpo es increíble ´
´ Bueno, vení y toma lo que es tuyo, por favor, hacéme todo lo que quieras, no hay límites ´
Me tiré en la cama a su lado y besándola con una sensación incipiente parecida al amor, comencé a masajear su ano con mis dedos mojados en saliva, estuve como cinco minutos haciendo esto para que fuera relajando su esfínter lentamente, la masajeaba y le metía sólo la puntita de los dedos, a lo que respondía con algunos suaves temblores de su cuerpo, luego, vertí en mis manos bastante vaselina líquida y empecé a masajearle el culito embadurnandolo con el aceitoso líquido, este me permitía comenzar a introducirle los dedos mucho más facilmente, luego de unos minutos ya le estaba metiendo dos dedos enteros en ese culo virgen, cuando creí que su cola estaba a punto y ante sus desesperadas demandas de verga en su culo, decidí penetrarla.-
Puse mi pija sobre el agujero apretado de su culito y heché un poco más de vaselina, tanto en su ojete como en mi verga, empujé suavemente y un poquito del glande entró sin problemas, luego continué empujando y a medida que entraba un poco más en su retaguardia, sentía como su esfínter se iba desgarrando de a poco para darle alojamiento a mi falo, ella de tanto en tanto, emitía entrecortados gemidos mezclados con principio de llanto, como que lloraba y le dolía, pero a la vez, empezaba a sentir su ojete como una nueva parte de su cuerpo que la haría disfrutar.
Muy suave y lentamente, seguí introduciendo palmo a palmo mi miembro, hasta que su agujero casi tocaba mi vello púbico, la había estaqueado por completo y ella comenzó a moverse adelante y atrás introduciendo el consolador completo en su concha mientras yo seguía rompiendo su culito, como dándome el mensaje de no preocuparme tanto por su recién perdida virginidad, igualmente continué moviéndome lentamente durante algunos minutos, cuando ella me alentó y me dijo que estaba por acabar, comencé a darle duramente a su culito, en un instante tuvo el primer orgasmo de su vida provocado desde su culo, cuando le anuncié que estaba cerca de correrme, me dijo;
´ Vení mi amor, rápido, dejáme chuparla ´
Se la saqué del orto y se la metió casi entera en la boca, en sólo unos segundos, le disparé un buen chorro de esperma que tragó casi completo, aunque buena parte le asomaba por la comisura de los labios, se pasó la lengua por toda la boca y cuando saqué mi verga de entre sus exquisitos labios, solté otra carga más de leche que fué a dar en su frente, ojos y cabello, ver a Cecilia así, toda esa cara preciosa manchada con mi leche me excitó rapidísimo, por lo que en solo un par de minutos, la hice acostar boca arriba mirándome, me puse sobre ella, doblé sus piernas abiertas de forma que las plantas de sus pies quedaron casi contra mi pecho, en esta posición su sexo quedaba bien abierto de por sí, se la metí de un golpe y la cogí durante un buen rato en el que continuamos besándonos y jugando con nuestras lenguas, esta posición me excitaba demasiado, por el extremo contacto que teníamos, por lo que no tardé en sentir que una nueva oleada de leche se escapaba de mi pija y llenaba la concha de mi ardiente amante a la vez que ella llegaba a un nuevo orgasmo que disfrutó como si fuera el primero.
Esa noche dormimos juntos haciéndonos unos mimos y caricias de vez en cuando, pero estabamos realmente exhaustos.
Por la mañana, al despertar y verla dormida a mi lado, tan bella, tan sensual, no quise despertarla, por lo que dejé una nota en su mesita de luz, me vestí y fui para mi hotel, ya que en unas horas tenía que jugar un partido de fútbol que habíamos arreglado con mis amigos y unos cuantos lugareños con los que trabamos amistad.
Es así que recuerdo muy gratamente aquellas vacaciones, ya que aparte de hacer buenos amigos, conocí a esta mujer apetecible y preciosa con la que luego estuvimos de novios durante un poco mas de dos años, durante los que repetimos una y otra vez nuestros fogosos e increíbles encuentros.
Al volver de ese viaje, estuve unos meses en Buenos Aires pero quedé prendado del paisaje sureño y del amor de Cecilia, por lo que, después de meditarlo un poco, rompí con Daniela y me fui a vivir con Ceci al sur, no sin antes haber conseguido un puesto en un poblado cercano al de Cecilia, gracias a la influencia de un amigo.
Cuando yo volví al sur a su lado, ella ya se había separado de su marido ya que se sentía muy bien conmigo y me esperaba, transcurridos dos años nos separamos amigablemente por un desgaste natural de nuestra pareja, tras lo cual volví a Bs.As., pero hoy en día sigo en contacto fluido con ella vía mail y teléfono, de vez en cuando me hace alguna insinuación de lo bueno que sería recordar juntos aquel tiempo, así que en cuanto tenga unos día libres, quizás le haga una visita

2 comentarios - El calafate, la instructora de parapente

afrodita987
Conoci en calafate una secre calentona asi...Deben ser amigas estan muy buenas sus amigas...


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